18 marzo 2008

Traspaso por mudanza


Empieza esta nueva aventura. Salgo de una "isla", a la que seguro viajaré de vez en cuando, para hacer una mudanza a un mundo desconocido.

Espero compartir con vosotros todo lo que descubra en esta nueva travesía. No tengo todavía nada pensado, no sé todavía como se podría definir. A ver qué nos depara estos 365 días "sabáticos".


28 febrero 2008

Por fin!!


Resulta difícil explicar por qué ahora, qué es lo que ha cambiado. Pero quizá ha sido que no cambiaba nada y como dice una canción de Chambao...en el cambio está la evolución.

Sabía que algo tenía que hacer, que la única manera de que cambien las cosas es dejar de hacer lo mismo. No lograba la fortaleza, me podía la comodidad o el miedo...pero se ha acabado. Ha llegado el momento.

Sin pena, sin acritud, dejo un proyecto que ha supuesto mucho en mi vida, un proyecto donde he dejado muchas energías y donde he aprendido casi todo lo que sé. Un proyecto donde he encontrado personas maravillosas, un proyecto que me enamoró pero al que ahora solo le tengo cariño. Un proyecto estupendo, pero que ya no es mi proyecto.

A lo largo de mi vida se supone que he tomado decisiones importantes, pero nunca lo he vivido así, todo ha sucedido de manera natural, o al menos así lo recuerdo yo, no recuerdo ninguna decisión que me haya supuesto dejar algo tan importante y elegir una incógnita absoluta.

Y por primera vez en mucho tiempo tomo las riendas de mi vida, dejo de quejarme y...actúo, decido, opto, elijo, me arriesgo y asumo las consecuencias. El miedo ha dejado paso a la sorpresa, a los nervios, al vértigo, a la ilusión. La mochila se queda sin piedras, el vaso definitivamente vacío.

Buscando mi sitio, en mi vida y en la de los demás. Y poco a poco encuentro (y desencuentro). Y, aunque duela, es estupendo, porque solo así crezco, solo así me redefino, sólo así evoluciono, sólo así siento y sólo así sabré, cuando llegue, cual es el siguiente paso.

Creo que nunca lograré averiguar qué es lo que quiero ser de mayor, pero cada día tengo más claro que no es lo importante, ya no me preocupa el futuro. Lo importante es todo lo que hago y disfruto mientras sigo buscando. Me dedico a alimentar esta sed perpetua que tengo, esa sed que hace que me interese lo mismo la fotografía, la política, viajar, leer, ir a un concierto, disfrutar de una reunión de amigos o en soledad, escribir cada noche las dudas y las certezas que me bullen en la cabeza.

Esta sed perpetua que me provoca ganas, ilusión, y la fortaleza profunda para no rendirme, para no plegarme, para luchar por lo que creo. Esta sed perpetua hace que siga buscando y encontrando.

28 enero 2008

Arriesgarse


“Porque el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada.
Si no haces nada, si no arriesgas nada, tu existencia se oscurece.
Es probable que de este modo evites sufrimientos, pero no vas a aprender, a sentir, a cambiar, a amar ni a vivir.
Reírse es arriesgarse a parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Alargar el brazo para coger a otro es arriesgarse a implicarse.
Mostrar los sentimientos propios es arriesgarse a mostrarse uno mismo.
Exponer tus ideas o sueños ante una multitud es arriesgarte a perderlos.
Amar es arriesgarse a no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
Tener esperanzas es arriesgarse a perderlas.
Pero se tienen que correr riesgos.
Encadenado a una actitud de miedo, uno se convierte en esclavo...
Y pierde su libertad.
Sólo eres libre si te arriesgas”.

Lo he encontrado hoy por internet. No sé quien es el autor...no era exactamente así, pero me he permitido cambiarlo un poco.
Hoy hablaba con una persona a la que quiero muchísimo...que no deja de arriesgar...también sufre...pero sinceramente...no encuentro ningún sentido a la vida sino esa así, arriesgando y asumiendo sus consecuencias.

06 enero 2008

Durante

En cambio constante
nunca hubo un antes
no habrá después
tan solo durante.

(Durante. Canción de Jorge Drexler)

22 diciembre 2007

Aprendiendo...


He aprendido que la confianza no es incondicional, que el nivel de exigencia está en función de lo que uno quiere, que los sentimientos además de sentirlos, hay que vomitarlos, que nada es estático, que en el silencio rara vez hay riesgo y por supuesto que todo, incluso la mentira, se construye.

Pero también he aprendido a recomponer el corazón roto en pedacitos, en nuevas ilusiones, a centrarme en lo que quiero y necesito y alejarme, intentando no juzgar, de lo que me provoca dolor o rechazo, he aprendido a mirar y sentir el presente y dejarme llevar, que la vida fluya, he aprendido a descansar, a decir adiós y a abrir ventanas.

El 2008 está a la vuelta de la esquina, 366 atardeceres nos están esperando.
PD. El de la foto (NZ)...es uno de los que más he disfrutado.

26 noviembre 2007

Decir adiós


Nos cuesta infinito despedirnos, decir adiós, reconocer que las situaciones, las relaciones han cambiado y volvemos al pasado una y otra vez, atrapados, buscando lo que nos hacía felices, sin darnos cuenta que ya ninguno somos los mismos.

Y decir adiós supone cerrar una puerta para poder dejar huecos a lo nuevo, a las nuevas personas, a las nuevas situaciones, a los nuevos proyectos o incluso a la nueva soledad. Sabiendo que es doloroso, pero que es la única manera de seguir avanzando.

Nos cuesta infinito perder lo que tuvimos, colocarnos en la nueva situación.

La necesidad de afecto, de cariño, de caricias, de comprensión es tanta que creemos que podemos encontrarla en lo que ya se acabó, en lugar de ser capaces de abrir nuestro corazón a nuevos proyectos, nuevos cuerpos y almas con los que fundirnos y confundirnos.

Hoy, sé que tengo que decir adiós a un proyecto en el que llevo más de 10 años, casi un tercio de mi vida.
Diez años llenos de emociones, de aprendizajes, lleno de sabores dulces y amargos, lleno de pasiones. Un proyecto que, durante un tiempo, confundí con mi vida y con mi identidad y debo, ahora, redefinirme, resituarme y ser valiente. Ser valiente porque tengo miedo al vacío, a lo desconocido, a estar siendo demasiado exigente con la vida, a estar pidiendo demasiado y no ser capaz de estar a la altura de mis propios y todavía desconocidos sueños.

05 noviembre 2007

Descansar en tierras más cálidas

Ha llegado el momento de descansar en tierras más cálidas. Me lo dijo la semana pasada un conocido, que por momentos me pareció llegado del cielo. Son esos regalos que te relajan y te hacen ver la realidad mucho menos tremenda y con más perspectiva. Y es verdad, ahora toca descansar en tierras más cálidas, mientras otros juegan a su manera. Cansada y aburrida. Harta de palabras, de esperar hechos, de argumentar y justificar para que no me duela. Mientras...centraré mis esfuerzos en preparar la mochila para volar...cuanto más lejos mejor.