De vuelta con las creencias. Me encanta la frase que dice que “no vemos el mundo como es, sino como somos”. Y ahí está nuestro mapa mental, nuestro histórico, nuestras creencias, nuestras experiencias, nuestra educación.
Las creencias son tan poderosas, que sólo en los momentos de profunda crisis (personal o social) éstas se tambalean y son cuestionadas. En esos momentos de incertidumbre, cuando ya no sabes en qué “crees”, es cuando las creencias se redefinen, y con las creencias, se redefine uno mismo. El cambio de creencias, cambiará mis actitudes y mis conductas y por tanto mi pensamiento y así suma y sigue, de una manera circular. Mis pensamientos, cambiarán mis conductas y estas nuevas experiencias, cambiarán mis creencias y por tanto.....
Eso si, uno tiene que estar abierto a cambiar y el primer paso es tomar conciencia de esas creencias que están debajo de lo que hacemos y pensamos. Observar si son nuestras o las hemos comprado sin darnos cuenta.
Y si quieres divertirte un rato, observa los mensajes que te lanzan tus padres, amigos, pareja, compañeros de trabajo sobre quien eres, qué eres capaz de hacer, cómo te definen y recuerda...ellos te ven no como eres, sino como son ellos.
16 febrero 2010
04 noviembre 2009
Memoria
Leía el otro día la entrevista-reportaje que hacía Juan José Millás sobre Pasqual Maragall en el País Semanal. Muy bueno, como casi siempre.
No es la primera vez que leo que el Alzheimer borra la memoria, pero no los sentimientos y aunque la frase es bella, me cuesta comprenderla.
Tuve una temporada, hace tiempo (en una relación de pareja) que me preguntaba si volvería a enamorarme de la misma persona si de repente me fallara la memoria y no lo tenía nada claro y sigo sin tenerlo. Y no porque él hubiera dejado de ser una persona de la que enamorarse, sino porque en el amor –como en el odio- funciona el recuerdo, funciona lo vivido anteriormente.
Los sentimientos están llenos de mente, llenos de pensamiento, llenos de memoria.
Otra cosa quizá es que si una de las partes sigue recordando...mirará al otro, le sonreirá, abrazará, besará....en definitiva le querrá y eso sí provocará de nuevo, el sentimiento.
Esto me recuerda al programa Redes de hace un par de semanas. (Punset cada día más lúcido). Comentaban que está demostrado que los comportamientos determinan los sentimientos y viceversa y, por tanto, si yo me comporto “como si” amase, al final, acabo amando. Si me comporto “como si” fuese feliz, al final, siento felicidad.
Parece simple, pero no lo es tanto.
No es la primera vez que leo que el Alzheimer borra la memoria, pero no los sentimientos y aunque la frase es bella, me cuesta comprenderla.
Tuve una temporada, hace tiempo (en una relación de pareja) que me preguntaba si volvería a enamorarme de la misma persona si de repente me fallara la memoria y no lo tenía nada claro y sigo sin tenerlo. Y no porque él hubiera dejado de ser una persona de la que enamorarse, sino porque en el amor –como en el odio- funciona el recuerdo, funciona lo vivido anteriormente.
Los sentimientos están llenos de mente, llenos de pensamiento, llenos de memoria.
Otra cosa quizá es que si una de las partes sigue recordando...mirará al otro, le sonreirá, abrazará, besará....en definitiva le querrá y eso sí provocará de nuevo, el sentimiento.
Esto me recuerda al programa Redes de hace un par de semanas. (Punset cada día más lúcido). Comentaban que está demostrado que los comportamientos determinan los sentimientos y viceversa y, por tanto, si yo me comporto “como si” amase, al final, acabo amando. Si me comporto “como si” fuese feliz, al final, siento felicidad.
Parece simple, pero no lo es tanto.
28 octubre 2009
100 deseos
Estoy haciendo un ejercicio que consiste en escribir 100 deseos (sueños), 50 molestias (cosas que me molestan) y 50 tengo que (cosas que siento la obligación de hacer, decir...).
Impresionante lo que sale!!. No lo he terminado por que me está costando horrores. Los sueños o deseos!!. No sé de donde me viene (si de una infancia triste o de un mal golpe en la cabeza) pero me cuesta horrores soñar, desear. ¿Miedo a la derrota? ¿Miedo a la decepción por no lograrlo? ¿Miedo a pedir demasiado a la vida?. La cuestión es que trabajando sobre ello y sabiendo que sólo yo voy a leerlo y que sólo yo voy a valorarlo o juzgarlo (si es que finalmente lo juzgo, que no lo creo...últimamente me respeto mucho más) me he dado cuenta que han salido muchas cosas y que aunque algunas me dicen cosas que no me gustan....esa es la realidad. Eso es lo que deseo (valga por delante que he aprendido que detrás de los deseos hay necesidades) hoy, ahora. Luego ya vendrá qué hacer con todo eso.
Lo de las molestias...me ha costado, pero me he puesto en el papel de vieja cascarrabias y al final también han salido. Reconozco que cada vez me gusta menos eso de que me molesten las cosas, por lo que las he escrito rápido y a otra cosa.
Y los tengo que...pues sigo sin terminarlo. 50 Tengo que!!!. Es una barbaridad!! Yo no tengo la sensación de tener tantas obligaciones. No lo siento así. Suelo hacer lo que quiero o suelo hacer que me guste lo que tengo que hacer...No lo sé.
Seguiré contando...
Impresionante lo que sale!!. No lo he terminado por que me está costando horrores. Los sueños o deseos!!. No sé de donde me viene (si de una infancia triste o de un mal golpe en la cabeza) pero me cuesta horrores soñar, desear. ¿Miedo a la derrota? ¿Miedo a la decepción por no lograrlo? ¿Miedo a pedir demasiado a la vida?. La cuestión es que trabajando sobre ello y sabiendo que sólo yo voy a leerlo y que sólo yo voy a valorarlo o juzgarlo (si es que finalmente lo juzgo, que no lo creo...últimamente me respeto mucho más) me he dado cuenta que han salido muchas cosas y que aunque algunas me dicen cosas que no me gustan....esa es la realidad. Eso es lo que deseo (valga por delante que he aprendido que detrás de los deseos hay necesidades) hoy, ahora. Luego ya vendrá qué hacer con todo eso.
Lo de las molestias...me ha costado, pero me he puesto en el papel de vieja cascarrabias y al final también han salido. Reconozco que cada vez me gusta menos eso de que me molesten las cosas, por lo que las he escrito rápido y a otra cosa.
Y los tengo que...pues sigo sin terminarlo. 50 Tengo que!!!. Es una barbaridad!! Yo no tengo la sensación de tener tantas obligaciones. No lo siento así. Suelo hacer lo que quiero o suelo hacer que me guste lo que tengo que hacer...No lo sé.
Seguiré contando...
18 julio 2009
Menos es más
Desde algún tiempo me descubro pensando acerca del tiempo, del uso que hacemos de él y cuán diferente es en función de la vida que llevas, del lugar donde vivas, de la actividad que realices y por qué no...de la cultura de la que provengas.
Los que vivimos en una ciudad como Madrid a veces no distinguimos el día de la noche. Los ruidos son similares, resulta casi imposible ver un amanecer o un atardecer, los atascos te sorprenden a las tres de la mañana en Gran Vía....
No notamos, ni sentimos el paso del tiempo, pero...pasa. El tiempo transcurre hagas lo que hagas en él. El tiempo no espera.
Lo curioso de todo esto, es que esta idea genera en la mayoría de las personas una angustia vital o una necesidad de no parar, de ir a la carrera...”el tiempo pasa y yo no puedo estar parado”. Y yo que creo que debería ser justo al contrario!!!
El tiempo pasa...y yo debería dedicarlo a todo menos a transportarme durante horas para ir y volver del trabajo, tiempo para saborear la comida y no hacerlo como un pavo mientras reviso los últimos mails...y miles de ejemplos de lo que hacemos cada día con nuestro tiempo.
Me sorprende cómo dejamos que la rutina, cierta comodidad y poco espíritu crítico nos hace huir de nosotros mismos. Porque huir del tiempo, es hacerlo de nuestro propio pensamiento, de nuestra consciencia, de nuestro cuerpo, de nuestras necesidades. Correr como locos hacia el siguiente lugar, aunque no sepamos muy bien para qué fuimos allí.
Ventajas de esta jodida crisis, porque supondrá recuperar el tiempo, recuperar costumbres olvidadas como disfrutar de una buena conversación o un buen paseo. Porque hará que la gente se olvide de grandes emociones para volver a disfrutar de las pequeñas y diarias.
Aprender que menos es más.
Los que vivimos en una ciudad como Madrid a veces no distinguimos el día de la noche. Los ruidos son similares, resulta casi imposible ver un amanecer o un atardecer, los atascos te sorprenden a las tres de la mañana en Gran Vía....
No notamos, ni sentimos el paso del tiempo, pero...pasa. El tiempo transcurre hagas lo que hagas en él. El tiempo no espera.
Lo curioso de todo esto, es que esta idea genera en la mayoría de las personas una angustia vital o una necesidad de no parar, de ir a la carrera...”el tiempo pasa y yo no puedo estar parado”. Y yo que creo que debería ser justo al contrario!!!
El tiempo pasa...y yo debería dedicarlo a todo menos a transportarme durante horas para ir y volver del trabajo, tiempo para saborear la comida y no hacerlo como un pavo mientras reviso los últimos mails...y miles de ejemplos de lo que hacemos cada día con nuestro tiempo.
Me sorprende cómo dejamos que la rutina, cierta comodidad y poco espíritu crítico nos hace huir de nosotros mismos. Porque huir del tiempo, es hacerlo de nuestro propio pensamiento, de nuestra consciencia, de nuestro cuerpo, de nuestras necesidades. Correr como locos hacia el siguiente lugar, aunque no sepamos muy bien para qué fuimos allí.
Ventajas de esta jodida crisis, porque supondrá recuperar el tiempo, recuperar costumbres olvidadas como disfrutar de una buena conversación o un buen paseo. Porque hará que la gente se olvide de grandes emociones para volver a disfrutar de las pequeñas y diarias.
Aprender que menos es más.
10 julio 2009
Dolor
A veces pienso que el dolor es un buen síntoma. Supongo que forma parte de mi extraño optimismo.
23 junio 2009
Agente Mindudi 1
En la tierra, el sol sólo calienta a algunos. Hay millones de personas que no tienen acceso ni a agua potable, mientras otros...se preocupan por sus acciones, sus equipos de fútbol o por la depilación láser.
Por más tiempo que llevo aquí, no acabo de comprenderlo.
Por más tiempo que llevo aquí, no acabo de comprenderlo.
Agente Mindundi
El agente mindundi, como buen extraterreste, llegó a la tierra hace 10 años y se ha dedicado a mezclarse con el género humano.
Los primeros años, al comprobar que comprendía muy poco lo que sucedía a su alrededor, comenzó a anotar en una libreta lo que observaba. Ahora, ha decidido compartirlo con todos nosotros. Habrá que perdonarle si lo que dice no nos gusta o se equivoca...pero ya sabéis...es de otro galaxia.
Los primeros años, al comprobar que comprendía muy poco lo que sucedía a su alrededor, comenzó a anotar en una libreta lo que observaba. Ahora, ha decidido compartirlo con todos nosotros. Habrá que perdonarle si lo que dice no nos gusta o se equivoca...pero ya sabéis...es de otro galaxia.
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