12 agosto 2010
Tenía la sensación...
La vida propone caminos y situaciones difíciles de encajar, aunque prefiero pensar que había llegado su momento y que desde algún lugar, nos protege y nos muestra que la humildad, la discrección, la buena disposición y su sonrisa estará siempre junto a nosotros.
03 agosto 2010
¿desconectar?
Me resulta un poco paradójico, porque creo, sinceramente, que lo que nos provoca cansancio y falta de energía es estar desconectados. Quizá sería más claro hablar de necesito alejarme de las obligaciones, los debos, los tengo que, alejarme de todo aquello que no soy y que me obligo a ser, para conectar conmigo mismo, con mis gustos, mis preferencias, mis habilidades, mis quieros, deseos, ilusiones, lo que realmente me hace sentir bien.
Y tengo claro también que cuando uno ha "conectado" de verdad con todo eso, no es necesario que llegue el verano para volver a saborearlo...es simple...no hay que desconectar de lo que te da energía.
¿estás conectado?
27 julio 2010
Cambios y certezas
En la gran mayoría de los casos, se produce la paradoja que, además, los que no quieren cambiar o no están dispuestos a hacer ningún esfuerzo para ello o asumir el coste que suponga, son los que más se quejan de su situación presente.
Se quejan como si fuera el universo o su destino sufrir. Como si de ellos no dependiera o como si no estuviera en sus manos hacer algo para cambiar.
Yo tengo mi propia teoría. Creo que hay personas que son felices en su infelicidad, que al final, se sienten cómodos en determinados roles (sufridor, víctima, ...) y aunque en lo profundo de su ser, saben que ese no es el camino, que no encuentran satisfacción ni crecimiento, ese rol les da identidad, les define como persona y les define dentro de su grupo social.
Cambiar supone, una revolución interior y también exterior. Cambiar supone estar perdido durante un tiempo, hasta que encuentras los nuevos roles, hasta que los demás, tu entorno, se coloca también en este nuevo puzzle, asumiendo que es bastante probable que el entorno también haga su propio cambio y entonces el puzzle será nuevo y de nuevo....la incertidumbre.
Los cambios no son ni buenos ni malos, simplemente son inevitables, así que pensemos donde queremos estar, qué tipo de relaciones queremos tener, qué roles queremos jugar, qué queremos aportar y tomemos las riendas, porque si no, las tomarán otros y serán otros los que definan el puzzle.
¿estás dispuesto a construir tu puzzle? ¿qué te impide hacerlo? ¿qué estás dipuesto a perder? ¿qué puedes ganar?
16 julio 2010
Dejar atrás
Su respuesta, rápida, fue…¿quieren que le envíen una nueva?. No me lo podía creer!! Ni se molestan en comprobar si los daños tienen reparación, si éstos han sido producidos por una mala utilización o no, o incluso digo más…ni se molestan en comprobar que realmente la impresora no funciona. Supongo que les resulta más económico mandar un equipo nuevo, que pagar la mano de obra de la revisión y posible reparación.
Y esto me ha servido para reflexionar sobre el coste que tiene, en general, anclarnos a cosas, situaciones, personas, pensamientos que ya no nos sirven, no nos ayudan, no nos aportan. Y ese coste puede ser económico, emocional, profesional, físico…
¿A qué estás anclado? ¿A qué estás apegado? ¿Qué te está aportando? ¿Qué podrías conseguir si no lo estuvieras?
07 julio 2010
Propia definición de éxito
Estamos a unas horas de que la selección de fútbol juegue las semifinales del Mundial. En otro momento, en otras circunstancias, esto hubiera sido todo un éxito, pero tengo la sensación de que la gente espera más, y más y más.
Las expectativas de los demás, su medida de éxito puede ser tan distinta a la tuya, que si uno no lo tiene medianamente claro, puede un día descubrir que está viviendo baja la definición de los demás, bajo su idea de éxito, su idea de correcto e incorrecto, lo que se debe o no hacer, decir o pensar.
¿Tienes tu propia definición de éxito? ¿Piensas y actúas en función de ella?
16 febrero 2010
Creencias
Las creencias son tan poderosas, que sólo en los momentos de profunda crisis (personal o social) éstas se tambalean y son cuestionadas. En esos momentos de incertidumbre, cuando ya no sabes en qué “crees”, es cuando las creencias se redefinen, y con las creencias, se redefine uno mismo. El cambio de creencias, cambiará mis actitudes y mis conductas y por tanto mi pensamiento y así suma y sigue, de una manera circular. Mis pensamientos, cambiarán mis conductas y estas nuevas experiencias, cambiarán mis creencias y por tanto.....
Eso si, uno tiene que estar abierto a cambiar y el primer paso es tomar conciencia de esas creencias que están debajo de lo que hacemos y pensamos. Observar si son nuestras o las hemos comprado sin darnos cuenta.
Y si quieres divertirte un rato, observa los mensajes que te lanzan tus padres, amigos, pareja, compañeros de trabajo sobre quien eres, qué eres capaz de hacer, cómo te definen y recuerda...ellos te ven no como eres, sino como son ellos.
04 noviembre 2009
Memoria
No es la primera vez que leo que el Alzheimer borra la memoria, pero no los sentimientos y aunque la frase es bella, me cuesta comprenderla.
Tuve una temporada, hace tiempo (en una relación de pareja) que me preguntaba si volvería a enamorarme de la misma persona si de repente me fallara la memoria y no lo tenía nada claro y sigo sin tenerlo. Y no porque él hubiera dejado de ser una persona de la que enamorarse, sino porque en el amor –como en el odio- funciona el recuerdo, funciona lo vivido anteriormente.
Los sentimientos están llenos de mente, llenos de pensamiento, llenos de memoria.
Otra cosa quizá es que si una de las partes sigue recordando...mirará al otro, le sonreirá, abrazará, besará....en definitiva le querrá y eso sí provocará de nuevo, el sentimiento.
Esto me recuerda al programa Redes de hace un par de semanas. (Punset cada día más lúcido). Comentaban que está demostrado que los comportamientos determinan los sentimientos y viceversa y, por tanto, si yo me comporto “como si” amase, al final, acabo amando. Si me comporto “como si” fuese feliz, al final, siento felicidad.
Parece simple, pero no lo es tanto.
18 julio 2009
Menos es más
Los que vivimos en una ciudad como Madrid a veces no distinguimos el día de la noche. Los ruidos son similares, resulta casi imposible ver un amanecer o un atardecer, los atascos te sorprenden a las tres de la mañana en Gran Vía....
No notamos, ni sentimos el paso del tiempo, pero...pasa. El tiempo transcurre hagas lo que hagas en él. El tiempo no espera.
Lo curioso de todo esto, es que esta idea genera en la mayoría de las personas una angustia vital o una necesidad de no parar, de ir a la carrera...”el tiempo pasa y yo no puedo estar parado”. Y yo que creo que debería ser justo al contrario!!!
El tiempo pasa...y yo debería dedicarlo a todo menos a transportarme durante horas para ir y volver del trabajo, tiempo para saborear la comida y no hacerlo como un pavo mientras reviso los últimos mails...y miles de ejemplos de lo que hacemos cada día con nuestro tiempo.
Me sorprende cómo dejamos que la rutina, cierta comodidad y poco espíritu crítico nos hace huir de nosotros mismos. Porque huir del tiempo, es hacerlo de nuestro propio pensamiento, de nuestra consciencia, de nuestro cuerpo, de nuestras necesidades. Correr como locos hacia el siguiente lugar, aunque no sepamos muy bien para qué fuimos allí.
Ventajas de esta jodida crisis, porque supondrá recuperar el tiempo, recuperar costumbres olvidadas como disfrutar de una buena conversación o un buen paseo. Porque hará que la gente se olvide de grandes emociones para volver a disfrutar de las pequeñas y diarias.
Aprender que menos es más.
10 julio 2009
Dolor
13 junio 2009
Cuándo fue la última vez que cambiaste de opinión?
¿Cuándo fue la última vez que cambiaste de opinión/ de ideas?
Es curioso lo difícil que es cambiar de idea y más tener espacios donde reconocerlo o expresarlo. Solemos tener una tendencia natural a dejarnos llevar por lo que fuimos y pensamos y muy pocas veces nos detenemos a plantearnos de nuevo algunas cuestiones. Nos argumentamos y reargumentamos para darnos la razón a nosotros mismos sin cuestionar lo más mínimo que lo que nos parecía bien hace dos años, quizá ahora no. Y no pasa nada!!!
Nada es estático, ni nosotros, ni el entorno, por lo que cambiar de idea debería ser lo habitual y no algo improbable.
Por eso en este país los principales partidos políticos, hagan lo hagan, tienen sus votantes, sus periódicos y sus grupos de presión fieles. Se entiende la fidelidad como algo inmutable, sin cuestionamiento.
Me acuerdo ahora, que en la organización donde yo trabajaba, mi nuevo jefe, como argumento para hablar de mi falta de “fidelidad con la causa”, me dijo...”un día estabas de acuerdo, y a la semana siguiente cuestionabas la reforma”. Claro....no te puedes fiar de alguien que cambia de opinión!!!. Da igual por qué, ni si las dudas son razonables, ni si has escuchado otros puntos de vista. Eres un hereje, un bicho raro, una persona quizá fiel a si mismo, pero no a las estructuras.
En fin. A mi, personalmente, cambiar de opinión me parece sano. Me parece constructivo, flexible, adaptativo, y por qué no decirlo, valiente (si además vas contracorriente).
El tiempo, la perspectiva, la experiencia personal, los avatares de la vida....¿cómo es posible que todo eso no te haga cambiar algunas ideas?
12 junio 2009
Qué barato es lo bueno...
Ayer, de regreso de un día espectacular en la montaña, junto a miles de domingueros más (ni los noté, ni me molestaron. Cómo hemos cambiado, raquelilla!! Cómo hemos cambiado!!), descubro o redescubro que me pasa como a una gran amiga...que no sabe lo que la pasa, que está rara...que está....cómo decirlo...feliz!?.
Supongo que se debe a esos remedios caseros que nunca fallan.
· Tener un para qué cada mañana (básico y más si estás en desempleo como la menda).
· Estar en compañía unas horas al día (también básico si no tienes un trabajo donde socializarte) y si es posible para hacer ejercicio y reírte, mucho mejor.
· Escuchar música a un gran volumen al menos un par de canciones. Donde no escuches otra cosa. Si ya es en directo...te sales.
· Sentir el sol y al aire en la piel. Si puedes andar descalzo sobre la tierra, la hierba o en el agua ... ya sería perfecto.
· Comer sano y disfrutar del momento de preparártelo. Si encima puedes invitar a alguien...
· Alegrar el día o un momento a alguien a quien quieres, con una broma, un gesto o un achuchón muy fuerte.
· Dejarte querer y mimar, sin pensar más allá.
· Disfrutar del aquí y el ahora, mañana ...., mañana es otro día (o no).
Qué barato es lo bueno....
08 junio 2009
Un mes y pico sin escribir...
Definitivamente se acabó el tiempo arácnido y confirmo que tanto la excedencia como posteriormente el no aceptar “pulpo como animal de compañía” han sido de las mejores decisiones que he tomado. No sé cómo me afectará todo esto en mi trayectoria profesional, no lo sé, pero no creo que peor que trabajar junto a personas que confunden la diferencia con la agresión.
Y el mes de mayo que acabó fue un círculo en toda regla, que por primera vez he sentido se ha cerrado como se tienen que cerrar los círculos, sin que se note.
A lo largo de mi vida, el mes de mayo suele ser donde comienzan y acaban las cosas más importantes. No sé muy bien por qué se produce, pero si echo la vista atrás, así sucede.
Y ahora, cerrada definitivamente muchas puertas, no sólo la profesional, comienzo a abrir otras llena de energía, despacio, como se tienen que hacer las cosas para saborearlas y sentirlas, paso a paso, pero sin grandes pausas.
Vuelve con fuerza la idea de emprender, con algunos cambios respecto a la idea que trabajé en el mes de marzo. La búsqueda de empleo provoca en mi una reflexión profunda de quien soy y qué quiero. No necesito ni seguridad, ni un empleo para todo la vida, ni un gran sueldo. Nunca lo he necesitado. De hecho...a mi vida actual me remito.
Eso sí, me resulta fundamental que sea un lugar creativo, lleno de oportunidades, un lugar por construir, donde lo emocionante esté presente. Un lugar donde la diferencia sea virtud, donde la mejor idea no es necesariamente la del jefe, donde no sea importante cuanto tiempo calientas el asiento, donde la innovación no de miedo, donde los valores sean compartidos y donde la persona sea más importante que el negocio. Un lugar donde no dé miedo valorar positivamente, donde nadie se apropie del éxito y donde se reconozcan de inmediato los errores sin miedo al castigo. Un lugar donde la reflexión y la acción vayan de la mano, un lugar que esté en el mundo, un lugar que proporcione a los que por allí pasen experiencias singulares y únicas, un lugar donde la risa y el humor sean “obligatorios”. Si, si, ya lo sé. Quizá sean utopías, pero son las mías.
Y también aprovecho estos meses para investigar, para formarme, para descubrir que la transformación no sólo es posible sino que inevitable. Que todos hemos cambiado, pero sólo el que ha tomado las riendas de su vida, sólo el que lo hace de manera consciente, puede disfrutar y aprender en ese camino.
Y también aprovecho para experimentar, para descubrirme en circunstancias y momentos no antes vividos. Para darme cuenta que estamos llenos de creencias limitadoras que sólo nos mantienen en una idea pasada, que nos impide ser lo que realmente somos.
Disfrutando del olvido. Dejando paso al presente y ... en silencio, porque como le decía a una gran amiga ayer... las palabras pasan siempre por la mente y estamos tan acostumbrados a mentirnos...a agradar...a complacer...a no sufrir...en cambio el cuerpo.... el cuerpo es ese gran desconocido, ese al que no escuchamos nunca, pero que precisamente por eso nunca miente.
Un mes y pico sin escribir...pero qué se puede hacer cuando han pasado tantas cosas.
PD. Sigo sin poner foto...a ver si este mes retomo la cámara.
20 abril 2009
Las venas abiertas de América Latina.
A lo largo de todo el viaje, con todas las personas con las que conversé, pude comprobar cómo sentían cierto rechazo a la nueva “colonización” española. Que si Telefónica, que si Repsol, que si Aerolíneas Argentinas. Pero también tenían clara una cosa. Nadie compra lo que no le venden.
Por lo visto el libro ha vuelto a la actualidad por que Hugo Chavez se lo ha regalado a Obama. En español. El libro se lo recomiendo a cualquiera que no quiera cerrar los ojos de cómo funciona el mundo, de cómo se ponen y se quitan dirigentes amigos o enemigos, de cómo se estrangulan economías con aranceles y préstamos del FMI, de cómo el elevado desempleo ha provocado salarios de miseria que hacían competitivas las exportaciones, de cómo se ha esquilmado las reservas naturales y dañado para siempre el medio de vida de muchos millones de personas. En fin...que me emociono y me cabreo.
No estaría nada mal que se lo leyese. Él y algunos dirigentes españoles, que siguen utilizando gran parte de los fondos de la cooperación al desarrollo en América Latina para favorecer los intereses económicos de las empresas españolas.
17 abril 2009
De puente a puente
Quizá haya que dejar pasar algunos estados de ánimo para que no te invadan y que la cosa fluya, cada uno por su camino.
La fiebre hace que no pueda tomarme la medicación y me sirve para confirmar mi idea de comenzar a quitármela sí o sí. Sinceramente, no creo mucho en la química y mucho menos si una lleva más de cuatro años medicándose sin parar como es mi caso. El cuerpo pide una desintoxicación.
Dos semanas sin ver a Alma y echo de menos todo lo que me provoca.
Escuchaba el otro día que es lo mismo amar, que creer que se ama, me entran dudas.
En Castilla la Mancha han tenido la genial idea de subvencionar contratos para los desempleados que se les agote la prestación. Así, después de tener un contrato subvencionado, pueden volver a ser subsidiados. Así nos luce el pelo. De puente a puente y tiro por que me lleva la corriente.
06 marzo 2009
Ya eres una jubileta!
Pasó por Madrid, y años más tarde conoció a su marido.
Tras él probar suerte, lo siguió en la aventura alemana. Aunque era peluquera de profesión, allí trabajó en distintas fábricas junto a pocas alemanas y muchas italianas, turcas y españolas. Allí fue inmigrante irregular y fue “invitada a marcharse”, aunque más tarde volvió ya con los papeles en regla.
Allí crió los primeros años a su primer hijo, ella y su marido, cada uno con un turno lo hacía posible, apenas podían verse, pues el fin de semana habitualmente se hacían horas extras para sacar algo más de dinero.
Allí, lejos de su tierra, aprendiendo un idioma que la separaba irremediablemente de los que la rodeaban y donde no eran más que unos trabajadores extranjeros que acabarían marchándose.
Y así fue, pasados algunos años, regresó a España y volver a empezar. Crear un hogar, un lugar donde tener a su segunda hija.
Ahora acaba de cumplir 65 y se jubila. Tiempo para disfrutar más si cabe de su vida, de su marido, de sus hijos y de su nieta. Tiempo y ganas de viajar, de conocer, de aprender, de leer, de nadar, de ayudar y por supuesto, de descansar. Ya toca.
Te quiero vieja. Ya eres una jubileta!!!!
05 marzo 2009
Y yo...qué he hecho para evitarlo?
Y como explica muy bien en este capítulo “cada modo de ejercer el poder, determina un modo de sometimiento y viceversa. El sujeto subordinado puede acabar imponiendo una nueva forma de ejercer el poder”. Se me ocurren un montón de ejemplos. No es necesario que pensemos en el poder político, cada uno puede pensar en sus relaciones familiares, profesionales, de pareja, con amigos...en todas se manifiestan formas de poder y subordinación.
Pero, el hombre, como animal grupal, es jerárquico y acepta con facilidad seguir al jefe de la manada, pero también es rebelde y ansía la emancipación, la autonomía. Esta dualidad es la que hace que nada sea previsible, o por lo menos, no del todo.
Me ha gustado, y quiero compartirlo, la “clasificación” que hace de las distintas formas de actuar ante el poder, bien de subordinación, bien de insumisión.
“Someterse es un acto físico, que no implica ni aceptación ni obediencia, uno puede someterse a la fuerza, proclamando a la vez su indignación o protesta. La docilidad en cambio, supone una ausencia de resistencia a las órdenes, una obediencia fácil, una flexibilidad acomodaticia. Por su parte, la sumisión añade un grado de intensidad a la obediencia. Es total e incapaz de imaginar una alternativa. La dependencia puede ser de varios tipos: afectiva, económica, laboral, química, política. El sometido no sólo puede acatar las decisiones del poder, sino colaborar con él. El término colaboracionista, que se empleó mucho en la Francia de la postguerra... Los silencios cautelosos, las claudicaciones cínicas o escépticas o simplemente cómodas, nos enredan a todos en una complicidad maligna o boba. El lenguaje, con su gran sabiduría, distingue entre “colaborador” y “colaboracionista”. Ambos trabajan con otros para conseguir una meta común, pero el colaboracionista lo hace con quien no debe(....). La identificación se da cuando el sometido asimila completamente las propuestas del dominador”(...)
(...) “el poder no siempre produce figuras de sumisión, sino también sujetos insumisos o rebeldes.....La resistencia es la primera de ellas, donde hay poder, siempre habrá resistencia. Poder y resistencia se articulan en la misma lucha, se apoyan entre sí. La rebeldía da un paso más, y no se limita a dificultar la marcha de poder, sino que se enfrenta a ella.”
En fin, qué bonitos y jodidos matices.
No sé si todo el mundo, ante una situación que considera injusta, más allá de buscar culpables, responsables y soltar de todo por su boca, se pregunta...y yo..qué he hecho para evitarlo?? O quizá...¿en qué he sido cómplice? ¿Quizá mi silencio? ¿Quizá mirar hacia otro lado?.
Ya lo dijo Edmund Burke: “Para que triunfe el mal sólo hace falta que los hombres de bien no hagan nada”. Que se lo digan a los alemanes.
Quizá es que estoy un poco harta de que todo el mundo mire hacia el mismo lado y se mire muy poco el ombligo para hacer autocrítica.
26 febrero 2009
Viva el pensamiento único!!
Si te molesta que no necesite el poder como tú, háztelo mirar.
Si te molesta que no comparta tus criterios, háztelo mirar.
Si te molesta que no me motive el dinero, háztelo mirar.
Si te molesta que no tenga miedito, háztelo mirar.
Si te molesta que tenga otros principios distintos a los tuyos, háztelo mirar.
Y si te molesta que escriba lo que pienso, háztelo mirar.
En serio, háztelo mirar, intuyo que puede ser grave.
24 febrero 2009
Mantener las puertas abiertas.
Así nos encontramos con aquellos o aquellas que después de haber mandado a mejor vida a sus parejas, y de haber iniciado una nueva relación quieren mantener “agarrado” al anterior, no vaya a ser que esto no salga bien. Por si acaso?? O tenemos la otra versión, aquellos que están hartos de vivir “encarcelados” en sus relaciones, y prefieren echar una canita al aire, antes de perder a su “carcelero” para siempre.
O tenemos la versión profesional, que algunos conozco, que necesitados por un cambio profesional, deciden que quieren ponerse por libre, por su cuenta y dicen que van a compatibilizarlo durante un tiempo, por si acaso no sale bien.
O aquellos que no se quieren perder ningún sarao con los amigos y al tener tantos (amigos y saraos), sienten como su tiempo “libre” cada día se parece más a la agenda de un ministro. Pero...se nos va la olla??
Nunca queremos tener la sensación de perder, pero es inevitable!!.
Yo cada día conozco más personas que viven así sus vidas y yo sólo de pensarlo, ya estoy agotada. La energía que requiere!! No lo juzgo. Cada uno decide cómo vive su vida y qué le hace feliz. Yo sólo sé, que todo ese estrés vital no es para mi.
Para mi la vida es un camino y en el caminar, en el avanzar, está implícito dejar cosas atrás. Por supuesto que uno por el camino se encuentra compañeros de viaje que le acompañan durante mucho más tiempo, pero empeñarse en volver a recuperar hasta el contacto con los compañeros de guardería a los que hace más de treinta años que no ves...no es un poco extraño??
No sé si es que este tiempo de descanso me ha dado otra perspectiva diferente del tiempo y a qué lo dedico, pero no acabo de sentirme identificada con esa corriente del mantener las puertas abiertas, de mantener el contacto con todo el que te cruzaste en la vida, ya sea profesional o en lo personal.
A mi me resulta mucho más satisfactorio y enriquecedor centrarme que dispersarse, mucho más creativo sumergirme que quedarme en la superficie, mucho menos estresante darme al 100% en lo que hago ahora mismo que estar pensando en todos los “compromisos” a los que no llego.
Mantener las puertas abiertas te distrae de tu objetivo principal y aunque resulte paradójico, siempre estaremos renunciamos a algo para mantenerlas así, abiertas.
O perdemos en cantidad, o en ....calidad. Vamos...así lo veo yo.
20 febrero 2009
Las normas sociales VS las normas mercantiles.
Uno de los capítulos titulado “El coste de las normas sociales” (con el subtítulo “por qué nos gusta hacer cosas, pero no cuando nos pagan por ello”) he encontrado respuestas a una situación personal que no acababa de entender...o mejor dicho...no acababa de encontrar una explicación (ya sabéis...soy de ciencias).
Dan Ariely nos plantea varias situaciones a modo de ejemplo para comprender por qué cuando las normas sociales chocan con las normas mercantiles aparecen los problemas. Si uno va a cenar a casa de la suegra y tras disfrutar de la comida, el vino y el postre, saca la cartera y le dice...”estaba todo buenísimo...¿qué te debo?, con 200 € será suficiente??. Se trataría de una situación cuando menos embarazosa.
O el sexo, que se puede obtener a través de las relaciones sociales (gratis) y otro mercantil donde se obtiene pagando. Uno no espera que su pareja le cobre y tampoco espera de una prostituta la promesa de amor eterno.
Vivimos simultáneamente en dos mundos distintos, uno en el que prevalece las normas sociales y otro donde las normas mercantiles marcan la pauta.
Las normas sociales incluyen peticiones amistosas que las personas se hacen unas a otras, están incorporadas a nuestra naturaleza social. Son normalmente cálidas y difusas y no requieren compensaciones inmediatas.
Las normas mercantiles, por el contrario, no son cálidas ni difusas, los intercambios están perfectamente definidos (alquiler, salario, precio, etc). No son relaciones necesariamente malas, pero implican beneficios comparables y pagos inmediatos. Vamos, que uno obtiene lo que paga. Así funciona.
Vamos, que cuando tenemos claro y mantenemos separadas las normas sociales de las mercantiles todo funciona correctamente y no como en el caso de la cena con la suegra.
En uno de los experimentos que hizo el autor formó tres grupos de estudiantes. Al primer grupo se le pidió que hiciera una serie de actividades a cambio de dinero. El segundo grupo tenía encomendada la misma actividad, pero a cambio de menos dinero y el tercer grupo, se le pedía la misma actividad como un favor, se presentó como una petición “social”.
Cuando vieron los resultados, el primer grupo tuvo mejores resultados que el segundo (como es lógico, basándose en las normas mercantiles, el grupo que más dinero recibió, más motivado y esfuerzo puso en la tarea), pero sorprendentemente o no, el tercer grupo obtuvo mejor resultado que incluso el primero. Esto al final demuestra, que las normas sociales son incluso más poderosas que el dinero.
El capítulo tiene muchos más experimentos, pero al final demuestran lo mismo. En las relaciones laborales, está más que demostrado que la gente, obviamente, trabaja por dinero, pero las normas sociales influyen de manera poderosísima en la motivación, la lealtad, la creatividad, el compromiso, la ayuda mutua, etc.
Y allí estaba yo, leyéndolo y pensando en mi situación. ¿cómo era posible que una persona que nunca había pensado en su organización sólo en términos “mercantiles” lo hiciera ahora? ¿Qué había cambiado?. Simple. Las relaciones es cosa de 2 o más. Si la otra parte quiere o necesita que esa relación sea estrictamente mercantil, a partir de ese momento, todas las normas sociales desaparecen y entonces, se mueve por dichas reglas. Ya no son difusas ni cálidas, y los intercambios están perfectamente claros. Uno obtiene lo que paga. Así de simple y....a veces.... así de triste o no.
19 febrero 2009
Lo que no está en nuestras manos.
Hacerlo no necesariamente implica que las cosas salgan como deseo, pero desde luego no mantengo mi mente ocupada en cuestiones que no dependen de mí y que sólo provocan inseguridad, malestar, cabreo e insomnio.
Así que...vuelvo a dormir a pierna suelta. Qué gusto!!!